Podía comer calabaza moscada todos los días. No solo es dulce, reconfortante y cremoso, sino que la calabaza también está repleta de fibra, antioxidantes y nutrientes antiinflamatorios. Las calabazas de invierno como la calabaza son especialmente altas en beta-caroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A para mantener nuestra piel, tejidos mucosos, visión y salud inmunológica. Usualmente uso calabaza para sopas como esta, pero esta tarta tipo soufflé era totalmente adictiva. Sabía realmente rico, decadente y cremoso, con un toque sutil de especias. Sin duda, podría agregar más calor si lo desea, pero me gustaron las especias que se ciernen en el fondo. Si bien este plato sería un placer para la multitud durante las vacaciones, es bastante fácil preparar una cena de lunes a viernes y se combina muy bien con una ensalada o algunas verduras asadas. También puedes cambiar las combinaciones de sabores aquí. El orégano, el perejil, el tomillo y la albahaca serían deliciosos; una combinación de comino, cilantro, hinojo y cúrcuma también funcionaría bien.


Pastel de calabaza picante (vegana)

  • Libre de lácteos
  • Vegano

Ingredientes

  • 1 calabaza pequeña, cortada en cubos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de chía molida, mezclada con 1/4 taza de agua
  • 1/4 cucharadita de chile molido en polvo
  • 1/8 cucharadita de polvo de cayena
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • 1/4 cucharadita de sal del Himalaya


Preparación

  • Cocine al vapor la calabaza en una vaporera de verduras durante unos 15 minutos, o hasta que pueda perforarse fácilmente con un tenedor. Deja que se enfríe un poco.
  • En un procesador de alimentos, mezcle la calabaza con el aceite de oliva, la chía y las especias. Pruebe y ajuste los condimentos si es necesario.
  • Hornee a 350 grados F durante 30-35 minutos, hasta que la superficie esté seca y ligeramente dorada.